La Sirena

Iba hacia mi casa, pero no pensaba llegar, recordé cuantas ganas tenía de hacer algo que no se me olvidará así que me he detenido en el viaducto, enorme vía si te sabes mover en ella, pues bién en la división de viaducto churubusco, donde alegremente caen coches, he estacionado mi coche. En medio de la división, creo que estoy demasiado cansado de este mundo.

Las ideas en el cerebro se mueven a velocidad cercana a la luz, aun fuera la mitad, es más rápido de lo que tarda uno en razonar, así que no lo pensé dos veces, a 120 kilometros por hora es un lujo, y me deje detener por un muro, mi cuerpo se movió hacia adelante, primero esa sensación de algo hirviente como sangre o hierro en mi cabeza, el sabor a algo, adrenalina tal vez, el mundo estaba apunto de irse, el coche se hizo pedazos, lo se por la forma en que ha sonado. Mi cabeza golpeo con el vidrio, escuchaba cada golpe, mi cabeza, mi craneo quebrandose, el vidrio y el terrible grito, que admito fué cobardía, ha salido de mi boca, me dolía el pecho, estaba algo apretado, el volante me ha roto algo, mi pluma tal vez, mis costillas quizá, y mis pantalones estan llenos de sangre, no no me había orinado pues era tibio y espeso, no caliente y liquido, mi cabeza no sentía nada, quedé recargado en una buena posición, escuchaba el goteo de la herida en mi cabeza, y me picaban algunos vidrios incrustados en mi barbilla, podía ver algo de mi cabello, con todo y algo de piel, en el vidrio,suponía que debía recordar mi vida, pero no, debí haber sospechado algo, solo pensaba en una quesadilla de huitlacoche, que rico el huitlacoche, tenía sueño y entonces sucedió el grito infernal de quien viene a condenar mis faltas, no, era una ambulancia, esperaba que fuera patrulla pero no fue así.

Cerre mis ojos y me entregue a las dulces almas caritativas que me llevarían lejos de esta miserable vida, pero hubo un problema, no llegaba nada, así que aunque sentí que no podía controlarlos del todo, abrí los ojos, y frente a mí un tipo, Dios, ha quien me has mandado, pense, y diablos estaba pensando en Dios, estaba alucinando y reprimiendo esos pensamientos cuando el tipo me dijo: No te preocupes, estarás bien, solo tienes un golpe en la cabeza y algunos huesos rotos, pero vas a estar bien.

Y lo peor, es que lo estuve y salí dos semanas despues del hospital

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3 comentarios en “La Sirena

  1. Hola a todos… busco amigos que les guste entrar a blogs aburridos y pretenciosos para juntarnos en el starbucks de av, popotla.

    tambien me gustaria conocer a alguien especial o espacial que le guste pasearse por las calles del centro vestido de payaso o de dark guadalupano…¿esto es una peish de ligues no?

  2. “La sirena” es un relato donde se asimilan los mejores momentos de la etapa siniestra de Turgueniev, la economía verbal de Ibarbuegöitia, la sorpresa que se alcanza ver en los iracundos relatos de Shawning y el humanismo pesimista de Jean Marie Remark… todo esto bien escondido en el estilo realismo-uyuyúy-três chic del autor…
    Nestor Fedra, crítico
    suplemento “Babelia” del periódico “El País”

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