Los últimos 30 días

Bien, empecemos con el número 29, pues este año hubo de todo, y quiero decir de todo, regresé, después de una furiosa y sangrienta venganza. Este año fue para festejar los ultimos 20’s, no me tire en paracaidas, ni fui a los rápidos de veracrúz, pero manejé hasta Matehuala y de ahí a Real de Catorce, en Matehuala no hay nada, solo una iglesia que es igual a la de Saint Jean en Lyon, pues las francias, bien el viaje fue:

Saint Jean, Lyon

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Decido que no he tomado vacaciones y debido a la crisis de edad en la que me encontraba, necesitaba alejarme un poco del mundo, escuche de Xilitla un jardín Surrealista que se encuentra, casí en la coincidencia de San Luis Potosí, Hidalgo y Queretaro..

Fabis y El gran escritor Alfonso Nava, me acompañaron y bueno algún día de Julio, arrancamos y nos fuimos hasta San Luis, por supuesto imprimí unos mapas de la Interné y tuvimos un problema con las escalas, así que eran las 6 de la mañana aprox y yo estaba dormido en el volante, así que despues de que unas multiplicaciones no me mantuvieron despierto, entonces nos dormimos y bueno Alfonso terminó fumnado un cigarro con los tipos que rodearon el coche. Como sea, despues de algunas horas adicionales y casi llegando a Saltillo esta la hermosa y siempre bien aburrida ciudad de Matehuala, la iglesia esta padre, la otra tambien, aunque cerrada. Pero de ahí naaada, de naaada.

Pues después de comer y tomar una de las fotos más conocidas de la Fabis y El Famoso Alfonso Nava, nos dirigimos a Real de Catorce.

El camino, era como la dimensión desconocida, el atos deshaciendose y yo a 10 km por hora haciendo varias paradas para ver si la suspensión olvidaba el maltrato.

Llegamos a lo que los folletines llaman un pintoreso pueblo polvoriento abandonado, aunque no es así, la gente que vive del turismo ( quien en este país no lo hace?), ya ocuparon el pueblo así que no puedes curiosear más que por fuera, inclusive hay una casa que es igual de majestuosa que en la época minera pero debe de ser de algún narco, como sea, toodo lo que rían vender y nuestro guía fue muy amable y nos llevó al sueño de todo viajero, un hotel con vista a la plaza, chido…

Deje a Fabis y a Poncho ( A veces me tomo la libertad de llamar así al Famoso Escritor Alfonso Nava) y me fui a caminar, ehh bien , muy bien pero estaba cerrado el panteón.

Después de una buena sesión de mascarillas de barro en el spa del hotel nos dirigimos a la zona de restaurantes, que bien ya estabanm muchos cerrados, encontramos uno donde el Don que atendía nos hizo unas, humm no recuerdo que, pero era como una madre en la primera comida de solidos de su hijo, todo lo hizo con mucho cuidado, me recordó un poco al manico de mi padre y su calma, bueno, estuvo muy bien, un viento terrible y frío, no gente, y la cena más cuidada de todo el viaje.

Al día siguiente nos fuimos a EL PUEBLO FANTASMA, que en realidad justifica que la gente se haya apañado del pueblo y quiera hacerle creer a la gente, tourists, que hay un pueblo abandonado, en realidad son los restos de los lugares donde se procesaba lo que salía de las minas y bueno padre, pero ya nos querían llevar a comer peyote. Como debía manejar hasta Xilitla pue sno me atreví a buscarlo y como buen aguafiestas nos salimos hacia Matehuela, lugar donde no pasa naada.

Nos detuvimos, ah por cierto ya sin gasolina casi, en un panteon, extraño, desertico y bien algo triste pero las tumbas de colores se llevaron la tarde y los mausoleos que parecian cocinas, azulejo, herrería etc, valieron la parada.

Fuimos a un museo, pequeño y no recuerdo que había.

Y Ruuummbo a Xilitla, pero dejo que Alfonso o Fabiola cuenten esa parte…

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8 comentarios en “Los últimos 30 días

  1. Cierto es todo lo que aquí se enumera, excepto por el hecho de que el viaje aconteció durante los últimos de junio, no en julio. Por lo demás, insisto, la crónica es precisa.
    Sólo quiero puntualizar, aunque sé que a nadie le interesa, que Alfonso Nava no participó de aquella ronda de mascarillas de barro. Reitero: NO PARTICIPÓ.
    El camino en la carretera fue magnífico; nunca me pude deshacer, salvo al regreso, de la sensación rara de que me estaba escapando de algo, como si el viaje fuera clandestino. Las paradas en la gasolinera (una para reposar y tomar café, la otra para dormir) tuvieron los vuelos de una película de cross road. Recuerdo ese amanecer en Queretaro; lo único malo fueron los tipos que rodearon el auto.
    Y es cierto, el guía resultó una especie de gurú: tenía respuestas para todo y conseguía cualquier cosa en poco tiempo, como los que trafican mercancías en la cárcel. Nos consiguió un hotel de fábula, baratísimo, con un balconcillo tremendo que ofrecía la vista a la plaza principal y a una cuenca entre los cerros que, estoy seguro (no comí peyote), tenía un fulgor especial por la noche. El viento fue tremendo, delicioso aunque gandalla y la ejecución de la cena, cierto, fue también inolvidable. Ni mi madre me la hace con tanta diligencia como aquel ruco.
    Yo creo que deberías seguir tú con el recuento, a menos que Fabiola quiera hacerlo. Yo me limitaré a rescatar detalles que se les pasen y a corregir datos cuando sea necesario. Traten, por favor, de no quemarme en su narración. Reitero, pues, pa acabar, que no participé en las mascarillas.

    Cheers!!
    Atte. Puñetero Traveler, Matehualense de corazón…

  2. Si bien, ya ha sido narrada la primera parte de nuestro gran viaje por la zona desértica del país, ahora me toca a mi…..

    Creo que los tres huíamos de algo. Memo y Yo, ya estábamos cansados de una vida frívola con gente desconocida tratando de encontrar una compañía a nuestra absurda soledad. Claro para completar el trío de frivolidad faltaba el Irving…… pues el afamado Alfonso Nava solo buscaba nuevas experiencias para escribir un cuento que impactara a sus lectores.

    Va………… basta de mamadas……

    Después de impedir este par de muchachos que probara el peyote, emprendimos el viaje a Xilitla, según nuestro Guia Roji (Memo) decía que haríamos tres horas.

    Salimos del fabuloso pueblo polviento de Real de Catorce rumbo a Xilitla; por supuesto paramos nuevamente en Matehuala!!!!!!!!!!! para conseguir otra dura sesión de mascarilla; y aclaro que el Poncho no tuvo nada que ver con esa decisión.

    Así pues salimos de Matehuala a las 02:00 pm; pasamos no se cuantos pueblos, que por cierto la mayoría de ellos lucían como si estuviéramos en las Lomas, grandes casas, carros grandes, camionetas, bancos, coca- cola, y por supuesto no falto el osito BIMBO en cada lugar.

    La carretera cada vez se complicaba mas, el ATHOS no sonaba del todo bien, escuchamos el CD de CHER, yo exigía poner varias veces Perfect Day, Poncho quería escuchar nuevamente su disco de David Bowie, y Memo seguía necio con Cher

    Después de las tres horas prometidas y no ver ningún señalamiento cercano a Xilitla, empezamos hablar mal de nuestro amigo Irving, claro teníamos que entretenernos en alguien, cuestionarnos sobre nuestras vidas, Memo seguía resolviendo multiplicaciones, Poncho pensaba en ¿qué estaría haciendo Irving?, y los tres nos preguntábamos ¿qué estaría haciendo el buen Ghunther?

    Al caer la noche y no ver fin a esas curvas de peligro y ningún automóvil alrededor, Memo comenzaba a no lucir bien….. y no hablo de su peinado o de los efectos de la mascarilla, sino del cansancio por tantas horas de camino. Así me cedió el volante del ATHOS, maneje en esa carretera tenebrosa, donde todo el tiempo alucinamos con esa mujer de blanco parada a lado de nuestro poderoso auto. Memo quedó completamente dormido y Poncho me amenizaba el camino, la verdad no recuerdo que hablamos, seguro seguíamos en el tema de Irving.

    Alrededor de las cuatro de la mañana pudimos llegar a Xilitla, difícil de conseguir una habitación donde poder descansar hasta que encontramos.

    Al siguiente día desayunamos en el mercado que se encontraba en la plaza y fuimos caminando hasta el parque surrealista Xilitla, ya teníamos referencias de este, la visita fue agradable, había una cascada, donde mis amigos decidieron nadar en calzoncillos, estructuras irreales, extrañas y sin sentido lindas para tomar fotos; escaleras que van a ningún lado; una escultura de manos grandes; mas escaleras; puentes que unían a otra construcción; un camino incompleto; leyendas de “aquí estuvo el chino”; mas escaleras; niños gritando en la cascada; mas escaleras….. y puff!!!!!!!!!!! Lindo lugar que tan solo un pacheco pudo hacer pensando que las mariposas le decían “ aquí es el lugar perfecto para hacer escaleras”………..

    Bueno creo que es hora de que el Sr. Nava cuente mejor este viaje, por que yo ya me canse en pensar tantas escaleras.

    Solo concluyo que a pesar de que no suena divertido fue un viaje muy lindo, lleno de mascarillas, películas ochenteras con Michell J. Fox, Tatiana y el guapo del Pedrito Fernández……… VAMOS DE VIAJE!!!!!!!!!!!!!!!

    Atte. La guapa Jaivis

  3. Cierto, olvidaba el asunto de las películas, el café posón y los hoteles que no nos querían abrir. Cierto el hotel tenía cable y mientras decidiamos que hacíamos, nunca nos levantamos a ver un monton de golondrínas volar, vimos vacaciones de terror 2 donde tatiana muere y después resucita ni la misma buffy lo pudo haber hecho mejor, un día antes nos chutamos, además de 20 kilos de pan de pizza, Luces de la Gran Ciudad con Michael J Fox y Kieffer Chu-terlán o como se escriba(sí sé como se escribe ehh) y bueno fue un viaje a los 80’s que no pienso repetir. Bueno solo si es con fangoria.
    Pues yo tambie´n dejo al famoso Alfonso NAva, nada que ver con mascarillas, no no. Bueno le dejo el final, donde la viejita y los calzones al sol.

  4. Muy bien, aclararé algunos cosas primero y luego relataré algo que fue poca madre y desgraciadamente ambos olvidaron…:
    a)Antes del parque surrealista no fuimos a desayunar. Nos echamos un tacos de canasta y unas espesas aguas de mango afuerita del lugar. No comimos nada hasta las pizzas, salvo por unos cafesuchos que nos tomamos en el mismo jardin, unas papas fritas y… no sé qué más.
    Cierto, se hablo mal de Irving durante todo el camino, pero nuevamente debo aclarar que Alfonso Nava no participó.
    David Bowie nunca fue puesto durante el viaje, desgraciadamente. Y sí, en cambio, harto Cher (hasta Fabiola las cantó)y, felizmente, Jamiroquai…cierto, también fangoria…
    Fabiola condujo muy bien en ese camino tan gandalla y cierto que intenté amenizar el camino, pero no, no hablamos de Irving. Recuerdo la charla…
    Llegamos a Xilitla en punto de las dos y media de la mañana; fue difícil conseguir alojamiento, en parte, porque el pueblo estaba a oscuras.

    b)Mierda!! Como pudieron olvidar esa tremenda parada que hicimos en esa carretera recta rumbo a Ciudad Valles o donde fuere… Nos tomó por sorpresa, detrás de nosotros, la extraordinaria puesta de sol y ese fue para mí el gran momento del viaje. Salimos del auto, Fabiola y Memo tomaron fotos y luego empezó a sonar “Those sweet words” de Nohra Jones, parecía muy adecuada. El viento estaba fuerte, nos mesaba los cabellos y la ropa, y de repente en cierto momento nos miramos los tres, como confirmando que la decisión de hacer el viaje fue muy, muy buena, que valió la pena. Sólo entonces pude evadir esa sensación de que me estaba fugando… o al menos sentí que la fuga tendría buen fin. Fue tan chido que hasta, recuerdo, abracé a Fabiola y nos quedamos ahí los tres hasta que se metió el sol por completo, coloreando al cielo paulatinamente hasta oscurecer de lleno.
    Lo demás que cuentan es correcto; cabe decir que pasamos por un monumento al trópico de Cáncer (o Capricornio??… da igual: estaba chafísima), que al volver del jardín fuimos testigos de una boda a la que no nos pudimos colar, también de una casa que aparentemete era templo de cristianos y a lo lejos una banda amateur intentaba un cóver de Caifanes; para ir al café posón, Memo usó un atuendo de yupi en Acapulco (pantalón de lino, camisita blanca con el pecho descubierto y sandalias). Había unos trovadores que nos deleitaron con “Rayando el sol” de Maná y “Wish you were here” de Pink Floyd. Regresamos a la posada, y terminamos el viaje ochentero con una película donde Emilio Esteves se vuelve loco al volver de Vietnam y su padre de porquería Martin Sheen lo corre de la casa.
    Al otro día la elección fue Bob el contructor, Edelberto el tigre maricón y alburero, y otra caricatura de un perro gigante; todas ellas de la programación de Discovery Kids.
    Salimos a buscar qué más había en el pueblo, pero creo que las sorpresas se acabaron; Fabiola compró quesos y terminamos tomando café en el hotel.
    Iniciamos el camino de vuelta; el Athos respostó combustible al tiempo que Memo y Fabiola intentaron un performance de Car Wash supuestamente sensual… whatever. Dimos con una balneario gratuito que se llamaba “Mundo Acuático” y un nuevo performance se realizó ahí, a ritmo de un remix entre Singin’ in the rain y Macho Man. Sí, ahi sí participé, pero no me arrepiento porque fue artístico… sólo me arrepiento de no haber llevado traje de baño, porque nuevamente tuve que nadar en bóxer; quizá por eso (entre otras cosas), algunos jóevenes que nadaban por ahí, se alejaron de nosotros. De súbito una viejita se metió a la alberca con todo y vestido, dando la impresión del surgimiento de una gran isla… huimos despavoridos.
    La carretera: gandalla; provocaba ansiedad. Parecía no acabar. Hicimos una parada más en un mirador. Fabiola y Memo tomaron fotos, yo aventé piedras. Seguimos; luego de pasar por la ciudad del mármol (qué esfuerzo en todo el camino para evitar que memo bajara a comprar artesanías) y hartos lugares más, paramos a comer tacos en la entrada a San Juan del río. Casi termina en bronca ese asunto… Luego el peri, atascado; automovilistas babosos curioseaban sobre alguna escena que yo no recuerdo, porque estaba dormido. Luego La lluvia, Femme Fatale y el miedo a que los vaticinios de Memo se cumplieran y muriéramos todos, fulminados por un rayo o por un automovilista sateluco.
    Casa de Fabis: en ese momento supimos que se acabó el viaje y un poco de tristeza nos invadió. Luego la ciudad, más despejada, como si se hubiera movido mucho, indiferente a mi ausencia… Luego mi casa, por la generosidad de Memo y en especial, la del tremendo Athos…
    No sé que hicieron Fabiola y Memo al llegar a sus casas. Yo, con cierta felicidad de haber llegado, pero ya con la nostalgia del viaje, tomé toda mi ropa y me puse a lavar, después de hablar por fon con Irving, intentando con la reivindicación de la rutina tantos sentimientos encontrados… La clásica crisis del domingo fue especialmente difícil aquella vez…Pero es jodidamente cierto, mierda!! lo supe al día siguiente: había que repetirlo!!

    Cheers!!
    Atte. Puñetero Nostálgico
    P.d. No, no soy poncho el de las telas…

  5. Ok, una sincera disculpa por no escribir bien el nombre del chico del futuro. Pero…¿qué va?, no puedo tener tantas cualidades en mi vida, sería imposible.

    Y bueno todo esto me hizo recordar que Matehuala, Real de Catorce, Xilitla, esa puesta de sol, y el Athos en mal estado, valieron mucho la pena, no regrese con grandes fotos, pero sí con recuerdos muy lindos. Por eso es que propongo irnos “TODOS” a Mérida, en el Athos, junto con el cd de Cher, esta vez puede ir Bowie, Fangoria, los Yeah Yeahs para Iliana y Rodrigo, las Ketchup y Paulina Rubio para Irving y Jorge (falta que dejemos ponerlos) y ………….La Libreta Morada!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ()_Jaivis_()

  6. Ahora yo contaré mi no viaje a Xilitla.

    Raramente todos se escondían, así que tuve que regresar a antiguos amigos. la primera de la lista fue Chio, con la cual tuve una de esas pláticas “que bonitos los años de la secundaria, aquellas veces que nos fuimos de pinta,bla bla bla, y que la musica de Lucerito era de mejor calidad en los noventas… y que en la actualidad. recuerdo que también habló de que Yurí y que el niño y que el otro niño … yo mientras hojeaba el catálogo de Avon, y chio seguia hablando.

    Mi madre tambien se escondía de mi, así que opté por la compañia de mis viejos amigos de internet. http://WWW.ultrapasswords.com y http://www.especado.com

    Ahhh, que momentos de gran diversión mientras me preguntaba: ¿Qué estarán haciendo ahora mis queridísimos amigos?, ¿estarán pensando en mí?, ¿estarán disfritando la carretera con aquella canción de cecilia Toussaint?…

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