Jueves, Una Casa y Fantasmas

Camino por el centro con música de John Dowland, llego a Isabel la Católica y en una pequeña puerta alguien me espera y me deja entrar, desaparece, al igual que la música. Al entrar no veo nada, afuera aún está aun muy iluminado, pero por dentro no veo nada. Una vez que mis ojos se acostumbran a la oscuridad camino y hay una pequeña luz que se filtra por el techo, muy alto, al fondo, antes de llegar me veo a mi mismo, en un gran espejo en una columna. Llego al fondo y escucho una puerta abrirse, al entrar solo hay una pantalla, una televisión muy vieja donde puedo ver las escaleras que llevan a la parte superior, bajando viene una sombra, vestida en carmín, pálida y al verme, aparentemente, se da la vuelta y la sigo, aunque solo la veo por la pantalla. Al subir las escaleras con la poca luz que viene de ningún lado veo un perfil, un hombre, no se si esta triste o no, sigo subiendo y llego a un pasillo lleno de escombros, él mueve algunas piezas de metal sin mirarme y sin darse cuenta siquiera que estoy ahí. Me acerco y el se va, se va por el pasillo y entra a un cuarto, lo sigo y la puerta se cierra detras de mi, se abre una puerta y alcanzo a ver su pálido perfil, entro y la luz aparece para deslumbrarme, se apaga y comienza un juego de encender y apagar la luz, la sombra ya sabe que estoy aquí supongo, no se si me saluda o me avisa. La puerta por donde entre se cierra, antes de cerrarse veo sus delgadas manos, no puedo ya salir por ahí, se apaga la luz y sigo por la puerta que quedó abierta, entro, es un cuarto grande, esta él, se oye el ruido de la lluvia, pero ahora esta imagen es solo un recuerdo reflejado en la pared, desaparece, entro a otro cuarto, y ella vuelve a aparecer, también me ha notado, pero se pega a las paredes como si quisiera esconderse, o al menos, evitar que la vea, las luces se encienden al fondo de otro pasillo, camino y llego a lo que fué un cuarto de baño, ilumina una especie de fuego fatuo, hay una gotera y las paredes estan muy humedas, afuera sigue lloviendo, ella camina sobre guijarros, despojos de lo que había sido la pared del baño. Se va ese fuego, y ella se convierte en una sombra que desaperece en el cristal de la puerta. Una vez más él aparece esta vez, lo escucho jugar con una pelota, al alcanzarlo me lanza la pelota y entra a otro cuarto donde se encierra. Escucho un ruido en el pasillo y es ella, ya no me tiene miedo, pues cuando volteo ella me mira, con una mirada terrible, nunca parpadea, y creo que yo tampoco lo hice, esboza una muy sutil sonrisa y se va, la sigo, quisiera preguntarle quien es.

Me lleva hasta otro cuarto, donde ella desaparece y una vez más esta él, camina y me lleva a otro cuarto, encuentro una caja de cerillos, enciendo uno y el está frente a mi, se evapora y detras de él hay una gran figura en la pared, es como si alguien se hubiera apropiado del material y tratara de escapar con algo de materia física, solo para que la pared, de esta casa que también esta viva, no le deje.

Con la poca luz que me da la cerilla, veo una puerta, me lleva a otro cuarto de recuerdos, ella ahora lo ve junto a mí, al parecer se ha ddo cuenta de algo, y lo que la aprisiona se queda conmigo, como si una cuerda que no la dejara desvanecerse se hubiera colocado en mis manos, ella, dando vueltas se libera de algo, en cada vuelta se agita más, llega hasta una puerta, me sonrie y se va.

Detrás, siento un aire frío, él de nuevo, ha mirado y se ve más triste, lo sigo y me lleva al pasillo por el que entré, alcanzo a percibir una mancha de sangre en su camisa y ahora me percato que en las paredes también hay sangre. Nunca lo sabre, no he podido hablar con ellos, nunca me atreví, tenía miedo que se fueran, tal vez el recuerdo de el no dejaba que ella se fuera, como murió ella, no lo imagino, él debió morir antes, bajo las escaleras, el me guió hasta ahí, mi incompresión me ha sacado de ahí pues él se queda cabizbajo mirando hacia la puerta que me llevara por ese patio oscuro, por ese pasillo con un gran espejo. Encuentro la puerta abierta y salgo, se cierra detras de mi.

Afuera Silencio y Eduardo me esperan, nos tomamos un café en una galería y caminamos hasta bellas artes. Donde nos sentamos y les cuento lo que pasó, ellos se rien, tomamos el trolebús y llegamos a casa, donde escribo esto para no olvidarlo.

__________________Nota del Silencio_________________

Esta descripción es de una puesta en escena que fué a ver el Abuelo

G r a d i v a
Dirección: Gabriel Yépez

Instalación escénica
Teatro, video y arte sonoro en una función narrativa

________________________________________________

Una foto del abuelo para sus fans

Anuncios

11 comentarios en “Jueves, Una Casa y Fantasmas

  1. ese agüelo no me suena al mismo que te da zapes cuando tratarmundeas… ese agüelo es el mismo que deja las chelas sin pagar y no jala en el baño de los bares donde nos frecentamos. Saludos al agüeloy saludos a ti!!!

  2. Es que el abuelo es muy voluble, le por ver estas cosas y como básicamente él esta más cerca de los muertos que yo, pues que puedo decirle. De hecho saliendo nos dió un zape a los dos.

    Gracias por los saludos.

    noeREsNadiÉ? porque me vas a destazar, supongo que te destazaré antes…

  3. el trolebùs aùn sobrevive?…es el mismo que el tranvìa?..sorry, pero en pueblo quieto no los conocemos y como evitamos hasta el infinito ir a la jungla de concreto ni nos enteramos de las novedades por allà….me gusta el buen teatro

  4. Oye, a lo mejor es proyección, pero ese abuelo no es el mismísimo Guillermo Henry?

    Muy interesante, me recuerda muchos sueños, es una bella intención crear un espacio netamente onírico en plena realidad… abre puertas.

    Saludos…

  5. no mames que la llorona sigue joidiendo??? Yo por eso cuando voy al centro me llevo un crusifijo (para asustar a vivos y muertos), pero eso sí, de imitación oro, tampoco quiero arriesgar mi vida en un asalto…

    hey, me gustó silence, me gustó (perdón, don guille).

    mmm, también me gustó tu abuelo (uy, nasty girl! ja)

  6. Si Don Andreas, no paga las chelas, siempre me sale con que va por cigarros a la hora de pagar… Al menos aquí le tira de la cadena, pero tiene sus cosas, como despertarnos a las 9:00 en domingo aunque lleguemos a las 7:50. Pero es buena persona, se puso muy loco el día que fuimos a ver Sin City… Gracias por los saludos dice el abuelo pero que quiere un bisquet con mermelada de cereza.

    Alex, buen Alex, si todavía y es muy divertido viajar en el, es raro, pero no esta nada mal, hay uno los sabados donde hacen exposiciones y hay música en vivo, la última vea que me subí, me toco guitarra clasica e ilustraciones de hadas… Hoy vi más teatro, Homenaje a los Malditos, estuvo, bien , pero nada más bien… Vea Sin City… Saludeme a la Kournikova y a usted por supuesto.

    Raquel que gusto tenerte por aquí, si lo malo es que hasta se me antojó tomarles fotos, la casa estaba muy chida y les iba a decir que me dejaran tomar fotos, pa’l recuerdo pero ahh es que me da por no hablar, inclusive cuando escribo, lo hago en silencio. saludos, un abrazo.

    Tristan, pues es que ahí con tanto espanto los perros se adaptan y se comen las almas herrantes que se quedan dormidas, entonces el ladrido es un terrible grito desde el alma de perro casa de otras almas, quien quita y te encontraste al devorador de fantasmas de Lovecraft. NO era un perro normal el que le ataco… Un gran saludo, cargue con un femur de una virgen colgada por la Santa Inquisición acusada de brujeria, y ese hueso se llevara al devorador de fantasmas. Un abrazo.

    Don Hamletmaschine, un gusto tenerno por aca, pero no, no es Guillermo Henry, me da no se que pronunciar su nombre, pues no es ni de los Guillermos ni Eduardos, y no Guillermo Henry…, pero es bien divertido el abuelo. Tienes razón, es muy chido, me imagine por un momento al ver las pantallas y proyecciones, Mulholland Drive, y bueno, si fuera un poco más cobarde además de fascinación, miedo, demonios eso me pareció genial, apreciar algo que te aterrorice… Diablos!!!, Saludos

    No era la llorona, era más fresa, pero mona y de cabello corto. Es bueno lo del crucifijo, pero pongale una estaca , ya que luego salen hasta lobos-hombre y vampiros, y lloronas, aunque ni la llorona se debe aparecer en las calles de atrás de Palacio Nacional, con tanto desmadre.., pero si se mete a la catedral, ella automáticamente extráe o desaparece el oro y quedas indefenso

    Dice el abuelo que gracias, que no tiene nada de Nasty admirar a longevo personaje que sigue comprando pan en la pastelría Madrid y armando rompecabezas. Saludos y está hecha la cita para el jueves 8:30

  7. Jajaj, me cae quie atrás de palacio nacional, no necesitas que la llorona se te aparezca para que tu oro desaparezca. Lo de la estaca.mmmm, no lo sé, se me hace -no sé por qué- que sería medio incómodo cargar un pinche palo puntiagudo colgado del cuello, junto a un cricifijo tipo “P.I.M.P.”..mm.. Mejor contra los lobos-hombres cargo fotos de sus hijos y/o esposas…a veces sí funciona (cuando se las enseñas se tapan los ojos con el antebrazo y se retiran espantados, como si hubieran visto al mismísimo chamuco), otras, pues no pero ahí ya no es mi culpa, ja.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s