El acto solitario de lavar

Suena Slava de Korzeniowsy.

La secadora gira y los restos del fin de semana último de enero y su kármica contraparte, el primer fin de semana de febrero se lavan.

El saldo son unas heridas más y la firme determinación de hacer el Kizuki, triste porque en ese momento sonó The sound of silence.

Llegan más señoras tristes con sus bolsas de ropa -o, sólo proyectas tu propias tristeza dice Eduardo-. Y suena el tango de este mismo Abel.

Debería cambiar la perspectiva, porque el tango siempre es -aun triste y nostalgioso- esperanzador.

Debo levantar trozos de trastes rotos y quitar algo de polvo, aun sin embargo, no termina el secado.

Trampa, el exilio se ve interrumpido por la finalización del Tokio blues. No encuentro la tristeza, ellos tres tomaron su decisión y otros tantos hacemos lo mismo fuera de la ficción sólo que esta postergación es la última.

La ropa se seca y Augusto debe doblar la ropa y regresar al hermético exilio.

— Desde Mi iPhone

Ubicación:Insurgentes Sur,Ciudad de México,México

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