22 años y otro insomnio

Hace como 22 años no podía dormir, serían las dos de la mañana, en esos días había proyecto de noticiero 24 horas. Eran los 90’s, su inicio, había varias cosas flotando, la última década del siglo, veniamos de los 80’s, una especie de revolución cultural en muchos sentidos, y bueno andaba ebullendo en los 15 años pensando que el futuro llegaría en 10 años. Pensaba a menudo que estaría haciendo a los 25, otra historia, definitivamente, pero ahora hablemos de ese video.

Prendí la televisión, y en ese noticiero había un horario de videos. No recuerdo que más ví, pero ahí se presentaba tal vez por primera vez, tampoco recuerdo. Freedom, George Michael dirigido por David Fincher – en ese momento no tenía ni idea, y no me importaba mucho en realidad –

En un radiador se calienta una tetera, el ambiente es asfixiante y hay un puñado de modelos hastiados y el laser del novisimo, en es momento claro, reproductor de discos compactos inicia la reproducción, George Michael aun con reminicencias de su sonsonete ochentero. Parece una noche calurosa, y parecen todos devorados por el insomnio, aunque la iluminación que hay viene del exterior tal vez es de día.

En algún sentido puede ser un futuro apocaliptico, no hay nada que hacer con el tiempo, sólo bailar con los audifonos con cable enorme por los pasillos, escuchar el sonido de las goteras y fugas de agua.

GEORGE MICHAEL | “Freedom ’90” (1990)

Entre tanto nos dejan ven objetos que van mostrando el desapego con George Michael de short y cabello largo bailando, se queman, explotan, se extingue, una metáfora de abandono de un pasado que incomoda ante el inevitable advenimiento del nuevo siglo.

En esos días recuerdo haberme emocionado por la caida del muro de Berlin, aunque no tenía ni puta idea de que había pasado por allá.

Turlington camina con una sabana enorme, como una reina y su capa, Evangelista sentada, recargada en una pared, Campbell con audifonos baila por el lugar y Crawford en bañera inevitablemente sexual.

El radiador ha calentado el agua, la canción termina con el silbido de la tetera y parece que todos salen del estado que duró mientas suena la canción, seguiran haciendo lo que hacían de forma individual y los noventas no los llevarán a ningún lado.

Hace 22 años no podía dormir, hoy tampoco, se me ocurrió ver el video, buscar las sensaciones, llegaron algunas acompañadas de recuerdos como la muerte de mi abuelo.

Parece que el sueño regresa.

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