No es el fin del mundo y no es el fin de nada. 

Hay algunas desventajas de viajar entre dimensiones, una de ellas es la impresión que queda en uno. Cuando una versión de uno mismo es un asistente de forense y el olor a muerto no se lo quita uno de la nariz aunque la impresión sensorial sea meramente el reducto que queda en memoria. Así hay heridas que uno no puede olvidar, como la generada por varios perros que destrozan el brazo, y lo peor, las memorias que te quedan de la gente que topas en otros universos, a veces conocidos del universo primordial, es difícil dejar de extrañar a alguien a quien no tienes por qué dejar de extrañar o sentir un vínculo que no existe en este lugar.

Una de esas impresiones corresponde a un universo en el que la luna se cae a pedazos literalmente sobre la tierra, unas pruebas nucleares sobre la superficie en los años sesentas la quiebran, poco a poco tenemos un cinturón que brilla por las noches, poco a poco algunos pedazos se van a desprender de la luna y en el año 2010 caen a la tierra.

En esa ocasión estaba en un edificio con enormes ventanales, es un invierno de sol naranja, ya empieza a brillar el anillo de basura lunar y empiezan a caer los primeros pedazos de la luna. 

Enormes rocas rodeadas de fuego, se escucha como tiembla todo y algunas empiezan a impactar el edificio donde estoy, no hago nada, sigo mirando por el ventanal como es fuego del sol crepuscular, el fuego que cae del cielo y el fuego de lo impactado. Miro, algo se ha estrellado cerca, un temblor y el edifico empieza a caer, cierro los ojos y siento el vértigo del suelo cayendo, escuchando esos terribles rugidos del concreto quebrándose, asumo que todo ha terminado pero no pasa nada, cierro los ojos y pienso que es simple dejar que todo termine. 

Todo deja de moverse, no veo nada, todo está oscuro, no me lastimé, el piso cayó intacto y nada cayó encima. Me levanto, ya no hay sol, hay polvo y humo, y empiezo a caminar, sé que debo buscar a alguien y sé a dónde debo ir, así sigo caminando, un tanto pensando en que no se acabó el mundo por el momento y que no espero tener problemas para encontrar a quien debo encontrar. 
Así, cambio de universo, regreso a casa y aún sigo pensando en ese atardecer y que de algún modo sé a quiénes debo encontrar en caso de que la luna se caiga a pedazos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s