El poema muerto

Soy ese poema que se muere entre tus mordidas.

Que se quiebra cuando le saltas encima de forma intempestuosa.

Ese poema que queda inconcluso.

Soy el asesino serial que mira a extraños y les quiere cortar la garganta.

Soy el hijo de Júpiter, el sol frustrado.

El amor no existe, es sólo una construcción que da sentido.

Sin embargo.

Hay momento en los que miras como se va partiendo el mundo,
que la muerte que rondabas, ahora te ronda, te reclama.

Oh, muerte tan escondida, decía la santa, que no te sienta venir, dice, y que el placer de morir no me vuelva a dar la vida, concluye.

Justo se adora la vida.

Justo se acerca la muerte.

Me besas y abrazas, me muerdes el labio, mientras tanto muere alguien, nace alguien, alguien se enamora, alguien se desilusiona, alguien sonrie y alguien se cae a pedazos,

Me caes encima, mientras la luz agitada entra por la ventana, violentando todo, quemando como el sol, aunque sólo es la luz de sodio.

Y tambien decía una canción.

I won’t kiss anyone who doesn’t burn me like the sun.

Y partes el corazón de alguien, y te parten el corazón, y no importa.

Y miro al cielo, la luna, Júpiter.

No fue una estrella.

No fui un Dios.

O tal vez sí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s